Unos frutos señeros

La fijación genética lograda hace que los ejemplares de Yeguada Mater Christi destaquen por su raza, sus buenos aplomos y una línea superior excelente: una cabeza racialmente sobresaliente; un cuello largo, arqueado, descargado y bien insertado; una cruz destacada y unas espaldas amplias, bien anguladas y musculadas, que favorecen la calidad de los movimientos de los anteriores, que exhiben en serie estos bellos ejemplares, un pecho amplio y profundo, un dorso recto y con buen lomo, necesariamente bien cosido a una grupa grande y poderosa, que facilita el buen uso de los posteriores. Animales muy deportivos y con una belleza, conjunto de formas y fidelidad racial de ensueño.