Crianza exigente

Además de la buena genética, es necesaria una crianza cargada de ciertas exigencias, que potencia los rasgos genéticos y ayuda a la clasificación de camadas con mayor rapidez.  Alimentación sana y equilibrada para cada animal; control sanitario (análisis, vacunas, evolución de peso y alzada); programa de ejercicios organizados por especialistas: fisioterapeutas, veterinarios traumatólogos, presentadores y jinetes; vida en libertad controlada hasta los tres años en los machos y siempre en las hembras, que asegura adicionalmente su buen desarrollo físico y psicológico; y finalmente la evaluación continua en concursos morfo-funcionales, donde se califican los ejemplares por los jueces y se clasifican con respecto a los que presentan otros criadores.